10/04/2015
Torreón, Coahuila
EL AMOR
En
múltiples ocasiones nos lo preguntamos, creemos conocerlo, vivirlo, sentirlo,
nos dejamos empapar del enamoramiento, de la idolatración de nuestro amor,
sin defectos, puro y encantador, pero luego que esa nube pasa, todos sus
defectos salen a flote y nos sentimos engañados, confundidos y desilusionados,
y así, pasa nuestra juventud, una y otra vez, enamorándonos y desenamorándonos
de quien sabe qué cosa que veíamos o creíamos ver.
Buscamos
el antifaz perfecto que combine con nuestro atuendo, con nuestro disfraz,
buscamos la carátula puesta en otra persona de los colores y plumas que nos
gusta ver. Lamentablemente y afortunadamente todo el tiempo podemos cambiarlos,
y esa persona que se enamoró de un antifaz, será eternamente desdichada, pues
esos se desgastan, se transforman, se cambian por nuevos o solo se dejan rotos. Por
otro lado nuestro disfraz también lo podemos cambiar, y quien esté con nosotros
por el mismo, tarde o temprano nos abandonará.
Podemos
sin embargo, ir por ahí, viendo cuantos colores y formas aparezcan frente a
nosotros, creer amar adornos, costuras y lentejuelas, pero si somos lo
suficientemente conscientes, podremos ver más allá, y observar los ojos que
contienen la esencia de cada cual. Si podemos enamorarnos de esos ojos, no importa
cuántas plumas le sobren o le falten a esa persona, puesto que su ser siempre
será el mismo al paso del tiempo.
Una vez que podemos traducir cada mirada, ver más allá de las formas, haremos lazos más fuertes de amistad, de fraternidad y finalmente de amor, no de enamoramientos efímeros. Siendo trasparentes así, a nosotros mismos, al mundo y a quienes estén frente a nosotros compartiendo sus días.
Alhelí Calderón Villarreal
*Lo escribí hace algunos meses, no hay mas que decir*
Comparto tu opinión, nos enamoramos de un disfraz por principio y conquistamos al opuesto utilizando el mismo método, pero no lo tomemos como una mentira, una ilucion o un engaño, el ser humano es tan complejo emocionalmente y a la vez tan primitivo y salvaje que al igual que un pavo real presume la belleza de sus plumas , un pingüino emperador alza su canto o un león muestra su fuerza, el hombre ( como especie) resalta sus cualidades y mimetiza sus defectos o carencias para ser el Alfa de la pareja en cortejo, porque ¿quién prefiere un beta antes que un Alfa?, a pesar de esto, hay que estar conscientes que la desicion al enamorarnos fue nuestra y que para ello influyo en antifaz colorido y el majestuoso atuendo que el contrario nos mostró. Pero, no por vernos deslumbrados por la radiante armadura no alcancemos a encontrar fisuras en ella, me refiero que a pesar de los colores que nos muestren tenemos la cualidad de encontrar el gris dentro del arcoiris desde el principio, es verdad que habrá desilucion si pasa, pero como lo has mencionado, no va a importar si sobran o faltan plumas cuando se vuelve amor. Sólo difiero en un punto, y es en este mismo enfatizando el "se vuelve amor", porque no se vuelve por si solo nosotros nos encargamos de y decidimos a quien amar tomando en cuenta lo ya mencionado, buscamos sin buscar esa mirada que nos muestre la esencia y la profundidad del ser, y así convertirlo en amor, aunque aveces cuando encontramos esos ojos, la careta que usamos nosotros mismos nos impide verla bien.
ResponderEliminarFelicidades por tu reflexión!! Siempre se disfruta leer un buen texto.
Muchas gracias! :D
ResponderEliminar