martes, 29 de septiembre de 2015

Guerra fría de las verdades

29 de Septiembre de 2015
Cuernavaca, Morelos

GUERRA FRÍA DE LAS VERDADES

Vivo en una época de desmentiras, donde la verdad alcanza cada vez más de prisa los intentos de esconderla, además de tener cada vez más versiones contextuales. Las redes sociales, investigaciones, internet y proyección de conocimientos en general por cualquier vía, como el caso de los documentales, nos permite conocer nuestro pasado de formas más imparciales, analíticas y constantemente cambiantes. Conocemos las virtudes y logros de los peores villanos y los secretos más turbios de nuestros grandes héroes. Tanto es lo que se puede saber con la información cada vez mas disponible, que al tiempo que reestructuramos y reentendemos nuestra historia, nos damos cuenta de lo que sucede en tiempos muy cercanos y actuales, alcanzándonos constantemente.

Los esfuerzos políticos para sustentar versiones oficiales siempre estuvieron, están y seguirán presentes, sin embargo, en este siglo en particular las reglas han cambiado, y una simple alteración de la verdad ya no es fácil de manejar. Se generan nuevas estrategias mercadológicas, tomando estas un papel de mayor importancia que lo requerido con anterioridad. Qué lástima que esta guerra fría de las verdades no se viva en todos los niveles, y que en este momento aun tengamos personas que de forma involuntaria carezcan de criterio.

De cualquier forma y a pesar de lo que algunos puedan opinar, me fascina esta época, la considero la mejor que pude haber vivido y por nada cambiaría vivir hoy aquí.



Alhelí Calderón Villarreal

(Escrito en una noche cualquiera del siglo XXI)

sábado, 25 de julio de 2015

De que sirve soñar

24 de Julio de 2015
Torreón, Coahuila

DE QUE SIRVE SOÑAR

Originalmente las personas tendemos a soñar, desde la infancia hasta la vida adulta. Imaginamos que hacer si un día nos ganamos la lotería, o incluso de niños o jóvenes podemos imaginar que hacer con "x" cantidad de dinero si un día lo tuviéramos, o que haríamos con nuestro tiempo si no tuviéramos que ir a la escuela o a trabajar, o si entráramos más tarde, si nos pudiéramos desvelar, si no tuviéramos que pedir permiso, si pudiéramos viajar, etc. Esos deseos son típicos en nuestra juventud, o al menos en la mía. Por supuesto el tiempo pasa y esa distancia que nos separan de algunos de los momentos o situaciones de nuestras fantasías, nos alcanzan. Esos momentos claro que no se parecen mucho a lo que soñamos, cuando nos pudimos desvelar, quizás lo que queríamos era dormir más, y cuando tuvimos ese dinero que antes parecía una riqueza, ahora lo gastamos en cuantos inertes gastos desabridos. ¿Pero entonces que pasa con nuestros sueños?, pareciera que son inútiles ingenuidades carentes de sentido, sin embargo no es así.

Cuando soñamos no podemos hacer nuestros sueños realidad, lo mejor que podemos hacer es ponerlos en algún sitio de nuestra memoria.  Pienso en las brechas de las rutinas, brechas donde tenemos las cosas un poco bajo control, brechas de estabilidad, de paz o de inspiración desesperada, dichas brechas son los únicos y precisos momentos donde tenemos que recordar estos sueños fantásticos, sueños llenos de esperanza, justicia, ambición. Solo en estos momentos donde no sabemos que hacer con el tiempo, con el dinero y el espacio podemos darles un sentido a los mismos y a nuestra propia vida recordándolos. Ahí cambiamos de rumbo, aceleramos pasos, incrementamos esfuerzos, reencontramos amistades, limamos asperezas, viajamos, nos reivindicamos con nosotros mismos y hacemos lo que tenemos que hacer para revivir de la rutina. Con ello generamos nuevos deseos que por muy lejos que se encuentren de ser una realidad, un día serán recordados en una brecha de nuestra rutina futura y traídos de vuelta a una realidad de oportunidades. Por esto y solo por esta remota posibilidad, vale la pena soñar, porque si no los olvidamos, un día cuando menos lo pensemos los podríamos hacer realidad.


Alhelí Calderón Villarreal

domingo, 7 de junio de 2015

La ventana

28 de Febrero del 2006
Torreón, Coahuila


LA VENTANA


A través del paisaje, los ojos del mundo observan el entorno, cuando vuelo todo es más fácil y tangible, cuando camino las pequeñeces se vuelven detalles maravillosos a contemplar, el solo flotar me permite degustar olores y sabores mágicos de mi gente y este el mundo de todos, mi mundo.
Observar es más que ver, es entender lo que quizás un mudo quiera decir, es ver fuera de los límites del tiempo y el espacio, pensara como solo un ser humano cualquiera, en un lugar cualquiera, en cualquier época o situación.
Entender el mundo, es entender al niño y al anciano, al hermano y al amante, pero entender el mundo sobre todo es entenderte a ti mismo, ver tu reflejo en aquella ventana que da a la ciudad.



Alhelí Calderón Villarreal 

*Esto es del 2006, no hay mucho que decir*

lunes, 18 de mayo de 2015

El amor

10/04/2015
Torreón, Coahuila


EL AMOR


En múltiples ocasiones nos lo preguntamos, creemos conocerlo, vivirlo, sentirlo, nos dejamos empapar del enamoramiento, de la idolatración de nuestro amor, sin defectos, puro y encantador, pero luego que esa nube pasa, todos sus defectos salen a flote y nos sentimos engañados, confundidos y desilusionados, y así, pasa nuestra juventud, una y otra vez, enamorándonos y desenamorándonos de quien sabe qué cosa que veíamos o creíamos ver.

Buscamos el antifaz perfecto que combine con nuestro atuendo, con nuestro disfraz, buscamos la carátula puesta en otra persona de los colores y plumas que nos gusta ver. Lamentablemente y afortunadamente todo el tiempo podemos cambiarlos, y esa persona que se enamoró de un antifaz, será eternamente desdichada, pues esos se desgastan, se transforman, se cambian por nuevos o solo se dejan rotos. Por otro lado nuestro disfraz también lo podemos cambiar, y quien esté con nosotros por el mismo, tarde o temprano nos abandonará.

Podemos sin embargo, ir por ahí, viendo cuantos colores y formas aparezcan frente a nosotros, creer amar adornos, costuras y lentejuelas, pero si somos lo suficientemente conscientes, podremos ver más allá, y observar los ojos que contienen la esencia de cada cual. Si podemos enamorarnos de esos ojos, no importa cuántas plumas le sobren o le falten a esa persona, puesto que su ser siempre será el mismo al paso del tiempo.

Una vez que podemos traducir cada mirada, ver más allá de las formas, haremos lazos más fuertes de amistad, de fraternidad y finalmente de amor, no de enamoramientos efímeros. Siendo trasparentes así, a nosotros mismos, al mundo y a quienes estén frente a nosotros compartiendo sus días.




Alhelí Calderón Villarreal

*Lo escribí hace algunos meses, no hay mas que decir*

miércoles, 6 de mayo de 2015

De Hitler a Vasconcelos

30/10/2014
Torreón, Coahuila

DE HITLER A VASCONCELOS

Me encuentro en consulta, cubriendo a una amiga. Aprovecho un momento tranquilo para leer mi actual lectura (Mi Lucha, de Hitler) y analizar un poco mi opinión sobre lo leído.
Quise leerlo porque me intriga su forma de pensar. Ya he conocido un poco de su historia personal y como poco a poco un huérfano, obrero, aparentemente normal, con mucha pasión y decisión para defender sus ideas se convirtió en uno de los personajes más siniestros de la historia de la humanidad. Aun no termino el libro, pero de igual manera quiero comentarlo.
Interpreto a una persona que trata de ser congruente con lo que ama y lo quiere defender hasta las últimas consecuencias; con los motivos correctos llego a las conclusiones equivocadas. Si bien es cierto que la democracia deja mucho que desear, el extremo autoritario y el culto a la personalidad superior, es un extremo con grandes márgenes de error. La naturaleza nos enseña que las razas puras no son necesariamente las mejores, incluso nos juegan bromas de mal gusto entre quienes quieren mantener esa pureza. 
Son bien conocidos los trastornos genéticos que se generan de una reproducción con poca variabilidad genética. Realmente nos atrae instintivamente lo distinto a nosotros, es parte de la diversidad natural, buscar y promover las mezclas raciales. Que puedo decir yo al respecto, si mi raza es la mezcla de las 5 razas básicas de la humanidad; mi cultura es la combinación de culturas y tradiciones, creando identidades de otras identidades. Podría ponerme incluso en actitudes retrogradas y hablar del latino como la raza del futuro, como decía José Vasconcelos, la "raza cósmica", la que viene a unificar a la humanidad, y de mi cosecha, la raza creativa, amigable y fraternal. A pesar de que esto suena maravilloso, y nos da un tinte especial, mágico, con un sentido de superioridad, el pensar que tarde o temprano la mezcla latina dominará las ideas y costumbres, ¿no es precisamente esta actitud la que nos ha llevado siglo tras siglo a destruirnos?. Quizás ese es nuestro reto como latinos, el ser humildes, solidarios y respetuosos, cayendo en muchas ocasiones en la pendejez, el llamado malinchismo y sofisticadamente dicho buenos anfitriones, donde siempre recibimos al turista con una sonrisa, los brazos abiertos y los mejores platillos en la mesa. Esta actitud latina nos da buenas impresiones, al tiempo que nos afecta de momento, tenemos mano dura para con los nuestros y mucha tolerancia para con los vecinos. En este momento histórico no sé que tanto nos convienen estas actitudes, pero lo que si estoy segura, es que, tarde o temprano si mantenemos esto como una virtud, como humanos, es algo que ayudará a la convivencia. 

Me gusta ser latina porque hasta de la misma muerte hacemos una fiesta, olvidamos pronto las tragedias, y jamás dejamos a alguien caer sin darle la mano. Pero como me encantaría que creyéramos un poco más en lo que somos, que tuviéramos más confianza, determinación y ambiciones. Solo unos pocos brincan y lo descubren, mientras las envidias los destrozan, a los latinos les gustan las víctimas, ayudar al desprotegido, a los pobres pobres, pero tenemos mucho que aprender sobre solidaridad con el que está creciendo, respeto por lo ajeno cuando se logra algo más. El vivir como pobres porque se piensa como pobres culturalmente, porque pareciera que ser pobre es una virtud, algo digno de presumir, donde todos están a gusto platicando dramas y problemas, pero sin esforzarse de la manera adecuada para resolverlos. Con esfuerzo no me refiero al trabajo, porque vaya que mi gente trabaja muy duro, pero trabaja y trabaja sin ver un rumbo, sin objetivos, solo busca lo necesario para vivir, con metas a corto plazo. Hasta cierto punto esta sería una buena clave para el desenfrenado consumismo, tener solo lo necesario para vivir, pero con un enfoque más filosófico y menos hedonista.

Entonces la cultura latinoamericana que se creó hace 500 años, esa raza tan joven y llena de vida, acomplejada y creativa, aun tiene mucho que aprender de las razas serias, históricas y decididas; y para continuar con las tendencias naturales, seguirse mezclando y mezclando, aprendiendo lo mejor de cada cultura, sin sentirse diferente por ser mezcla. Qué bueno sería tener la calidez latina entre árabes y arios, y que al fin los latinos aprendamos disciplina enfocada en nuestro desarrollo, me encantaría perpetuara la humildad entre culturas, con admiración y respeto para con cada una de ellas. No creo, ni quiero que se sobreponga lo latino, sino que se utilice como una amalgama social, para promover la paz tan deseada siglo tras siglo; que aporte alegría, esperanza, ingenio y la festividad con que cada latino disfruta su día como si fuera el ultimo.




Alhelí Calderón Villarreal 

*Esto lo escribí el año pasado, siempre me ha apasionado y enorgullecido la cultura latinomericana de la que soy parte, al tiempo que reconozco el daño que nos ha hecho esta división de razas a los largo de nuestra historia. *

viernes, 24 de abril de 2015

Medicina y salud en México

  
14/04/2015
Torreón, Coahuila

MEDICINA Y SALUD EN MÉXICO


La medicina se ha vuelto una carrera técnica, con mucha formación, adiestramiento y conocimientos cada vez más especializados. Se privilegia al experto en un sin fin de destrezas y de padecimientos específicos, se busca ser el mejor en una sola cosa; el mejor cirujano de mano, el mejor oftalmólogo en retina, la mejor endocrinóloga en páncreas, y sí, se tiene razón, es mejor para la individualidad, pero no está bien estemos tan polarizados; no está bien para el paciente, para nosotros como gremio médico, ni para la sociedad.

Hace un par de años en una Asamblea de estudiantes de medicina en Santiago de Chile, platicaba con un amigo Colombiano sobre la crisis actual de la medicina global, parafraseando un poco, el hizo una analogía de la salud-medicina comparándola con un árbol, donde el tronco son las materias básicas, de donde salen las ramas de las diversas especialidades, a su vez crecen de ahí subespecialidades; este árbol es cada vez mas alto, más grande y frondoso, pero las raíces no están creciendo al mismo ritmo, si no enraizamos este árbol a la tierra puede colapsar con su propio peso. La raíz de la medicina es la parte social,  la prevención, la educación, la sociología, las políticas en salud y los sistemas de salud; lo que sostiene a nuestra población incluidos nosotros como médicos.

Me gusta estar en quirófano, me encanta suturar, particularmente extraño atender partos como en el internado y el servicio social, reparar desgarros, aspirar neonatos, intubar bebes, drenar abscesos; extraño que los doctores te reten con preguntas y te inciten a estar superándote en lo que sabes, extraño memorizar estándares de oro, criterios, valores normales, entre otras cosas que nos llenan de satisfacción, sentimiento de realización y aumentan nuestro ego. Pero esto no siento que sea lo suficiente en mi particular caso, no me siento tan realizada como mis compañeros, lo que hacemos ayuda, si ayuda a muchas personas, pero veo como esto es un circulo vicioso, donde como médicos solo participamos en la parte técnica, en lo manual, lo puramente biológico e individualizado de nuestros pacientes, alejados en una burbuja de lo que pasa a nuestro alrededor.

El médico privilegia el conocimiento, el estar por encima de los demás respecto al mismo. Mis maestros me enseñaron a amar la medicina, a entender el privilegio y la responsabilidad de tener la vida de otro ser humano en mis manos, sin embargo, siento que nuestro sentido de realización se queda corto, como si no tuviéramos la capacidad de ver a los otros cientos y miles de pacientes que no tuvieron la fortuna de llegar a tiempo a nuestros servicios.

En el gremio se critica la participación social, lo político, se minimiza el trabajo preventivo, se cuestiona con poca o nula iniciativa de su parte. Decir que quiero hacer salud pública se critica como si estuviera renunciando a 7 años de estudios, cuando en el fondo de mi entendimiento de la salud comprendo que esto es lo correcto para mí. Para poder hacer más que corregir la falta de intervenciones sociales, que como médicos no hemos sido capacidades de resolver adecuadamente en mi país.

Buenos clínicos hay bastantes, buenos quirúrgicos también, pero buenos salubristas, ese es un gran problema, no puedo decir que conozco a muchos, muy pocos se dedican a esto con plena intensión. Debemos cambiar el zoom hacia afuera, hacernos más generales, involucrar más materias a la práctica, ser multidisciplinarios, trabajar en equipo, bajarnos del pedestal que nos hicieron creer que era nuestro, para respetar a los colegas dentro y fuera de la medicina, participar para que los hospitales, clínicas y sistemas de salud funcionen como deberían, y no solo lavarnos las manos y ser una víctima más del sistema político, social y económico que nos lleva entre las piernas y nos exhibe frente a los pacientes, responsabilizándonos de sus deficiencias administrativas y logísticas. Si bien, no somos culpables en los hechos, si lo somos en el silencio, pues poco es lo que como gremio hacemos para mejorar nuestros sistema, hacer bien lo que me toca no ha funcionado.

Promover la salud es ver a la población de cerca, con su idiosincrasia, ignorancia, miedos y hábitos, reconociéndonos a nosotros mismos dentro de ella. Yo como médico general de recién egreso, al igual que muchos de mis compañeros que no están en la residencia, no tengo ninguna clase de seguridad social, si en este momento a mi o a cualquiera de ellos nos pasara algún evento desafortunado que necesitáramos atención médica, nuestra mejor aspiración con el dinero que ganamos es el seguro popular, sí es que se cubre lo que requerimos, o alguna clínica privada gastándonos lo poco que pudiéramos haber ahorrado. Un médico sale de la escuela mas grande, sin experiencia laboral, trabajamos en farmacias, hospitales y clínicas privadas, con pequeños contratos en unidades móviles, bancos de sangre, atención de urgencias o como ayudantes en cirugías privadas, en su mayoría sin prestaciones, sin seguridad social, sin acceso a recibir los servicios que prestamos, al menos de manera oficial y legal. Esto nos obliga a querer estar en una institución pública, en empresas grandes, y nuestra mejor opción según nos dijeron es hacer una residencia "garantizando" un mejor estatus, ingresos y seguridad financiera para el futuro.

Ejercemos nuestra carrera con miedo a permanecer en una farmacia, nuestros maestros nos asustaron con eso, y la verdad es que tienen razón, pero sinceramente no deberíamos tener tanto miedo, no deberíamos querer todos ser residentes, todos trabajar en una institución, todos hacer una subespecialidad. Si eso es medicina más de la mitad de nosotros vivirían frustrados en el ejercicio de la profesión y eso a mi pensar no está bien. Nos instruyeron, capacitaron y formaron para ser médicos, tenemos un abanico de posibilidades hacia donde desarrollarnos, residencias, maestrías, doctorados, diplomados, investigación, o simplemente ser plenos, felices y realizados siendo médicos, tal cual nos graduamos, puesto que la mayoría eso será siempre, y no podemos permitir que nuestro gremio viva frustrado, porque son esta mayoría los que sostienen este sistema sanitario en el país, siendo los pilares más importantes.

Tenemos muchos retos en puerta, el manejo social de las adicciones, la promoción de estilos de vida saludables dentro y fuera del personal hospitalario, el acceso a agua potable y alimentos saludables, la higiene, el abuso de antibióticos, los conflictos armados, secuestros y tortura, la contaminación ambiental y la sustentabilidad del medio ambiente, el apego al tratamiento, la falta de cuidados paliativos, y prioritariamente los determinantes sociales en salud, que nos dan índices de salud y enfermedad polarizados en un mismo punto geográfico. Todo esto tiene que ver con nosotros como médicos y muchos otros más. Un buen sistema, con la promoción de una cultura social más solidaria y responsable, más organizada, disciplinada, evaluada y participativa, necesita de nuestra participación y compromiso, a todos los niveles. Podemos entrar al debate e impulsar la salud a la par que enfrentamos a la enfermedad, como un trabajo en equipo, algo que nos vendría bastante bien.


Alhelí Calderón Villarreal

*Este ensayo lo escribí hace poco más de una semana, y con lo sucedido en el pre-registro del ENARM 2015 es una invitación a reflexionar*


domingo, 12 de abril de 2015

Madurar

20/04/2005
Tijuana, Baja California

MADURAR

La juventud avanza y se mueve, nos movemos creyendo que nuestra sola percepción de los sucesos hace que seamos los indicados para cambiar nuestro alrededor. Lo que falla no es la idea de cambiar, y me refiero a esto como una mejoría, lo que falla es nuestra creencia de que la realidad es tan solo la parte que percibimos, la cual, con el paso del tiempo se va modificando por nuestros propios principios de supervivencia. ¿Por qué creemos que podemos todo y luego nos retractamos en los hechos?, suponemos que todo está mal a excepción nuestra o peor aún, aceptamos nuestra responsabilidad y nos conformamos a vivir con ella.

Los temas controversiales no se cambian de manera drástica, ni con un héroe, es un proceso complejo; no es lo mismo hacer que decir, muchos dicen o critican al que dice, otros lo hacen y algunos otros lo intentamos, pero aún estamos en proceso de aprendizaje y es más valioso el aprendizaje de esos intentos, que la simple crítica que podamos formular.

Estamos inmersos en líneas que hacen de este conjunto de humanos un lugar razonable donde vivir, ¿necesitamos monarquía para que alguien por encima de un ciudadano común se sienta el elegido de sacarnos adelante?, es un lapso muy difícil, creo que mi parte la he llevado bien, con mucho esfuerzo, quizás no el suficiente para hacer todo lo que quisiera en el tiempo deseado, pero si el que soy capaz de aportar sin volverme loca o caer en la desesperación.

Aún creo, son sólo algunos errores los que se cometen, pero ¿qué tantos aciertos hay?, habrá que balancearlos y comparar el numero de aciertos y errores, que es lo primordial; ahí se define todo. Estamos un tanto contaminados con filosofías hedonistas, que a pesar de que nos mantienen felices aparentemente, nos enseñan a vivir en la basura.

Mi esfuerzo seguirá hacia donde yo camine y lo que recorra, intentare dar a entender mis ideas y el hecho de aprender y no derrotarse, ni perder el espíritu de lucha. Es muy delgada la línea que divide la toma de decisiones, lo que cambia a una sociedad no es una persona especial con una gran vida que se dice altruista y quiere la paz mundial, el real cambio lo hacemos todos diariamente al tomar las decisiones que marcan nuestra vida; eso hace crecer o decrecer a una sociedad, si el pueblo no toma la decisión, los políticos y líderes siempre estarán algo aislados de la realidad. El hecho de decidir una carrera erróneamente, un trabajo o que tanto exigir de la vida, nos coloca en la mediocridad o en el éxito, y no me refiero precisamente al económico, este viene agregado y depende de la persona. El evitar afrontar una situación con nuestros peores enemigos, que son nuestros miedos y conflictos emocionales, el no confrontarnos a nosotros mismos, nos coloca en el papel de cobardes y nos obliga a aceptar lo mínimo.

Las riendas de muchas vidas están por ahí, buscando un titiritero que las tome y les dé un sentido; a alguien que los complazca y los haga felices. Mientras se exigen cosas superficiales y efímeras, se pierde la esencia de nuestra existencia y nos convertimos en unos desconocidos, librándonos de toda culpa y acusando a los demás de nuestras terribles decisiones. Las riendas están ahí, listas para ser tomadas, no pensando en el aquí y el ahora solamente, sino en el mañana, ¿qué quiero ser o hacer?, y enfocar nuestros esfuerzos para lograrlo.

Aún somos libres, pero le tememos a la libertad. Los talentos y capacidades humanas no han sido explotadas al máximo, queda mucho por hacer, la pereza y el miedo invaden nuestros deseos e ímpetu. Los jóvenes debemos entender los errores, sus causas y los porqués, para que al llegar a dichas circunstancias donde normalmente se hace algo que una vez criticamos, podamos tener prevista una respuesta; que esas circunstancias no queden a la intemperie de lo improvisto, ir delante y aprender de las experiencias ajenas y de nuestros propios errores.

Sacrificio no es sinónimo de mejoría, ni de superación, ni siquiera va de la mano con progreso; me parece que es una idea errónea el demostrar aprecio o lealtad con sacrificio, ya que si una causa te convence, lo referente a la misma se convierte en un placer, el cual se disfruta constantemente, por tanto, el sacrificio esta hecho por el sentimiento de culpa que nos evita el disfrutar algo que sentimos no merecerlo.

La madurez no mata los sueños, ni la imaginación; tan solo los deja esperando en una recepción a que el adulto tome la decisión de atenderlos o tan solo ignorar su presencia en nuestras vidas. Nunca dejamos de soñar, dejamos de creer en ellos y de desarrollarlos; a algunos les dan fuerzas, para otros es solo un juego de niños, para mí es lo que mueve al mundo. Solo falta complementar un sueño con lo concreto y real, buscar un punto intermedio donde se pueda realizar siendo tolerantes a la adaptación, siempre y cuando no se pierda la esencia del mismo.

Hay algunas cosas que son mentiras, que por más falsas que sean, necesitamos creerlas para tener fuerza y seguir luchando por lo que queremos; no todo lo real deja algo, ni necesitamos saberlo, existen muchas realidades dependiendo de la percepción, hay algo crudo y algo bello; no podemos ignorar ninguna de las dos, por más por encima que esté una de la otra. El mundo se sigue moviendo y la pasión por el mismo nos lleva a acelerar mentes e ideas, para cuidar los aspectos esenciales de nuestra vida como seres humanos.


Alhelí Calderón Villarreal

*Esto lo escribí hace 10 años, a mis 17, es una forma de recordar y evaluar la evolución de mis ideas*

domingo, 5 de abril de 2015

Reflexiones de Tolle

01/03/2015
Torreón, Coahuila


REFLEXION DE TOLLE


Acabo de terminar "El Poder del Ahora", libro de Eckhart Tolle. No tengo palabras para describir lo espectacular de la decodificación de la vida que se plasma en este libro, es un puente entre la espiritualidad agnóstica, científica y religiosa, con una armonía imposible de no captar. Es una amalgama de todo lo que ha tratado de describir la vida misma y su dicha, llamado Alá, Dios, Vida o cualquier otro nombre que quien sea le pueda poner. Todo lo que he creído de la vida desde lo más profundo de mi entendimiento fue descrito por una persona que jamás conoceré.

La energía vital que habita en todos nosotros me ha estado llamando de múltiples maneras, siempre la he escuchado, visto y sentido con atención, pero ahora entiendo que todo se trataba de lo mismo, el mismo nada. Todo lo magnifico de la vida y el universo que me deja perpleja una y otra vez, esa pasión que siento por ayudar a que cada cual sea todo lo que puede ser, cobra un sentido sorpresivamente de unidad. Lo veo en los ojos de las personas, en el sorbo de un vaso de agua pura, en un atardecer en la playa, en un orgasmo con mi ser amado unido a mí, en el viento en mis manos, en un beso de amor infinito, al observar las nubes desde un avión, al escuchar el orgullo de una cultura distante, saborear gustos exquisitos al paladar, el arte de una película y sus simbolismos, la unión social en una manifestación armónica, el canto de un ave, el olor de una flor, la capacidad de reaccionar con escalofríos a los sentimientos y pensamientos de los demás, el olor de la piel del hombre que amo, el sol quemando mi piel, el agua tibia sobre mi cráneo, los pies descalzos en el pasto, un llanto de felicidad, un abrazo de amistad,  la majestuosidad de un caballo, la dignidad de un toro, todo lo bello de la vida, que está ahí como un regalo en cada instante, cada momento, lleno de plenitud, belleza, energía, donde unos sentidos abiertos pueden inmortalizar el momento.

Lo siento como una preparación, es una sensación que en diferentes escalas he tenido en las ultimas décadas, pero últimamente se ha incrementado después de estar ausente por un tiempo. Desconocidos me dan mensajes de triunfo y recordatorios de vida, al igual que personas cercanas me hablan de la conciencia y camino. Cómo no tener presente este tema, si viéndote a los ojos sin titubear te lo dicen una y otra vez, como si fuera un mensaje directo y conciso. Vida espero no defraudarte y hacer con mi parte lo mejor para la armonía vital que necesitamos preservar en esta tierra.


Alhelí Calderón Villarreal

*Esto lo escribí hace 1 mes, al terminar de leer uno de los mejores libros he leído. Donde se habla de las cosas que realmente valen la pena tener presentes*

viernes, 27 de marzo de 2015

El ultimo discurso IFMSA-México

   13/09/2012
Zacatecas, Zacatecas
XX Asamblea Nacional IFMSA-México A.C.


EL ULTIMO DISCURSO IFMSA-MÉXICO





Tratando de recordar mi último discurso como Presidente Nacional de Federación Internacional de Asociaciones de Estudiantes de Medicina en México. 


"Es en las crisis donde el hombre haya fuerzas"

Buenas tardes a todos Dr Isaías Badillo, Lic. Psicología Marcela Ramírez, Univ. Francisco Badillo, Univ. Erik Moreno, MPSS Camilo Yam, Univ. Silvieluz George, Dr. Héctor Espinoza, presidentes y compañeros de la IFMSA-México.

Hace más de 60 años estudiantes de medicina como nosotros de 7 países, preocupados por la situación mundial después de la segunda guerra mundial, se juntaron para apoyar a los países más afectados, estudiantes como nosotros tuvieron la visión de crear en 1951 en Copenhague, Dinamarca, la Federación Internacional de Asociaciones de Estudiantes de Medicina. Fue en 1994 cuando la IFMSA llego a México, representando a sus 18 años de edad, a 32 comités locales de 22 estados de la republica mexicana. Representamos a la organización estudiantil más grande del mundo, con 1.2 millones de estudiantes de medicina. 

Actualmente México vive un momento histórico muy difícil, la inseguridad ha llegado a todos los niveles, a algunas ciudades quizás mas que otras. Como estudiantes de medicina no podemos más que hacer las cosas bien desde nuestra trinchera. Todos los que estamos aquí presentes decidimos ser diferentes, no ser el típico estudiante que solo va a la escuela a estudiar, decidimos hacer algo mas por nuestro entorno, dar nuestro granito de arena para mejorar nuestra comunidad. En IFMSA aprendemos a ser no solo mejores estudiantes de medicina, antes de eso debemos ser mejores ciudadanos y antes mejores seres humanos.

El último libro que leí, "La raza cósmica", de José Vasconcelos, habla de que la humanidad como especie vive 3 fases de evolución. En un inicio la organización se daba por la fuerza, donde gobernaba el más fuerte y poderoso, después pasamos a la siguiente etapa, que fue la de la razón, comenzaron la filosofía, las ciencias, las divisiones políticas, estatutos, constituciones, reglas y leyes. Pero según la visión de José Vasconcelos la Humanidad debe llegar a su tercera etapa, que es la espiritual, donde por encima de lo anterior esta la ética, los valores, la moral. Exhorto a todos los presentes a ver hacia nuestro interior y comprometernos a antes de ser mejores estudiantes, ser mejores seres humanos.

Hay ciertas personas en la federación, que durante este año han dedicado su tiempo libre a la IFMSA-México, dejando de hacer otras cosas, desvelándose, y trabajando para todos nosotros, por lo que les pido les demos un fuerte aplauso a nuestros Oficiales Nacionales. 
Jaqueline Armenta (Consejo Supervisor)
Antonio Duran (Consejo Supervisor)
Gabriela Chalup (Consejo Supervisor)
Marcos García (Director de la División de Soporte de Proyectos)
Diego Mendoza (Director de la División de Soporte de Entrenamientos)
Iván Ilescas (Director de la División de Soporte de Nuevas Tecnologías)
Oswaldo Hernández (Director de la División de Soporte de Relaciones Estudiantiles)
Silvia Camacho (Oficial Nacional de Publicaciones Medicas)
Felipe Bribiesca (Oficial Nacional de Salud Publica)
Concepción Albores (Oficial Nacional de Salud Reproductiva y SIDA)
Juan Carlos Avilés (Oficial Nacional de Derechos Humanos y Paz)
Alejandra Romero (Oficial Nacional de Educación Medica)
Ángel Moreno (Oficial Nacional de Intercambios Nacionales)
Roberto García (Oficial Nacional de Investigación)
Carlos Daniel García (Oficial Nacional de Intercambios Profesionales)
Edson Mancilla (Secretario General)
Jonathan Jiménez (Secretario Ejecutivo)
Vianey González (Tesorero)
Silvieluz George (Vicepresidente de Asuntos Internos) 
Camilo Yam (Vicepresidente de Asuntos Externos)

Recordando nuestro máximo principio me despido de ustedes.

Piensa global... actúa local...


Alhelí Calderón Villarreal

*Este discurso fue mi última participación como presidente nacional de la federación, y tuvo una importancia como tal, por estar pasando por una crisis nacional dentro y fuera de la misma en ese momento. Aprovecho para agradecer a los amigos y compañeros que hicieron de la IFMSA la mejor escuela que pude haber tenido.*


lunes, 23 de marzo de 2015

Incertidumbre

Octubre de 2005
Tijuana, Baja California

INCERTIDUMBRE

Multifacéticamente sobrevivo o creo que vivo, cambio es la constante, lo que prevalece en esta parte de mi vida, digo si, después no, pero como tomar una buena decisión si las dos respuestas tiene fundamentos validos, la razón no es precisamente absoluta, puede ser constante mas no definitiva.

Sentir es algo difícil, recordar sentimientos e imaginarlos aún mas, ese creo que es nuestro problema, aprender a bloquearnos, ¿tendrá algún provecho? Quizás, pero cuando menos a mi no me queda claro.

Doble moral se aplica y prevalece en nuestra sociedad, probablemente esto tiene una utilidad y nuestra misma necesidad de sentirnos seguros nos empujo. El efecto sorpresa esta en el ambiente, ¿alguien sabe que sigue? ¿Cual es siguiente paso evolutivo? La incertidumbre me mata, tengo fe en que es algo bueno lo que viene, pero lamentablemente como todo cambio, es doloroso, unos pagan y otros cobran, pero después… eso es lo que me interesa.



Alhelí Calderón Villarreal

*Esta nota la escribí hace casi 10 años, cuando tenia 18 años. Me gusta recordar lo que pensaba para continuar de algún modo la linea que una vez me ha definido*

martes, 17 de marzo de 2015

Libertad real

30/10/2006
Tijuana, Baja California

LIBERTAD REAL

La libertad, no es solo hacer lo que quieres, sino saber que hacer con lo que quieres. Este pequeño gran detalle de no enseñarnos a ser libres tiene a mi país en la decadencia, la idea de hacer las cosas por que se tienen que hacer, no por querer hacerlas o por ser libres de hacerlas, el limitar nuestras mentes y actos al tener que, en vez de pensar en lo que se quiere.
Tenemos una libertad casi absoluta de nuestros actos, pero no estamos conscientes de ello, creemos que libertad es rebeldía, que se aplica a la libertad de expresión, vestimenta, vocabulario, música, etcétera, pero ¿dónde quedan los aspectos de la vida cotidiana, laboral o académica?.
Libertad es buscar alternativas reales de  todo lo que se hace o se podría hacer, es encontrar la calidad y la excelencia por sendas distintas a las cotidianas. Es saber que hacer cuando ya no tengas una autoridad. Saber decidir, opinar y actuar.
Es tomar en serio hacer cosas distintas.

Alhelí Calderón Villarreal

*Esta nota la escribí cuando tenía 19 años,  para una de las actividades de un taller de apreciación literaria*

jueves, 12 de marzo de 2015

I feel trapped in a generation

07/10/2014
Torreon, Coahuila

I FEEL TRAPPED IN A GENERATION

I feel trapped in a generation, an age, a specific time. But even with that, I love the time I´m living, it is an interesting moment in history, or at least looks like that. There are happening issues everywhere, people is changing their mains, even when there are millions who aren´t. We don´t need all the opinions to change, not all people care about what is happening out of their house´s door. It could be your neighborhood, your city, your country, your brother/sister in the human rise, with other culture, behaviors, ideas, but people who feel.
I´m looking for my war, my personal and social fight. I was dodging clashes like a boxer, waiting for the moment, like a kid trying to enter in the rope´s game. If you doing it very fast you could receive a hit, and the same if you wait very much. I´m preparing myself, training me, organizing my ideas, my net and my soul.
There are a lot of people sleeping in comfort zone, without any intention to wake up. They won´t understand it till decide to wake up. We can see same  sunset getting different trues.
Who need words when I can see your soul in your eyes? Words just enclose stuffs which should be free.
What is happening in Mexico, Brazil, Turkey, Indonesia and Island? What is happening worldwide? People is acting different and thinking different. We want to enter in next level, as Jose Vasconselos said.
I don’t like the idea about all we are corrupt, all we lie and we just care about ourselves. I believe in others because I believe in myself as a key of change. I trust in other people, because at the end, what we do, it is just our decision, at least in the people who can control their actions.
I believe in ideas, they are who are changing the world. Ideas are stronger that the human flesh and events. Ideas cruse generation, sleep and wake up again with the people who understand their power. It could happen years or a century after, but they will be there, like a sleeping monster waiting to be awake. Waiting for a leader who see monster´s eyes and grasp it.



Alhelí Calderón Villarreal

*This is from 2014,  just a reflection moment*

martes, 10 de marzo de 2015

Querido Dios

19/10/2014
Torreón, Coahuila, México

QUERIDO DIOS

Querido por muchos Dios:
No tengo idea que seas, muchos creen en ti y te dan el poder de dirigir sus vidas, lamento el que que no pongan empeño y responsabilidad para hacer de su vida lo que ellos quieren. Hablan de ti en muchas religiones como alguien bueno, lleno de amor, que se encarga de todo en esta tierra y no sé si en este universo. Al parecer según algunos, tu estas parcialmente en el mundo y la ausencia de ti es lo que genera la maldad, me cuesta trabajo creer esto, tantas historias sobre algo que no ha estado al pendiente de millones. ¿Qué clase de dios cruel permite las atrocidades que viven nuestras especies?, ¿que clase de dios crea un mundo, donde para sobrevivir hay que comernos entre especies?, las leyes de la vida no se parecen a lo que dicen de ti. Yo creo que tú no eres dios, es más, no existes. La vida nos rige, y es lo más cruel y hermoso que jamás se pudo crear. El ciclo de la vida nos enseña a luchar para sobrevivir, donde el bien y el mal no existen, donde los buenos comen carne y los malos protegen a sus gente. Creemos y creamos formas de organizarnos, buscamos como ganarle a estas trampas que nos ponen para morir de las formas más cotidianas y originales posibles. Antes nos comían otras especies mayores, ahora nos da cáncer, nos infectamos, nos ahogamos, nos accidentamos, nos matan otros de la especie, y si esto no es suficiente, nos matamos nosotros mismos. De alguna forma nos vamos a morir, pero vemos como hacer para vivir más, para que más tengan acceso a ese privilegio que pocas especies tienen y que solo nosotros lo manejamos. La bondad por si sola es un harakiri, porque este mundo no es cierto que la agradece, la bondad es un regalo para el que da, el que la práctica, y el precio que se paga es caro. Todos necesitamos equilibrarnos, desconfiar y confiar,  dejar en algún momento que alguien se lastime, en diversos sentidos. Pero a ese mencionado dios, que le interesa lo que uno va a pensar o sentir. Los que más creen en ti, los más humildes e ignorantes, poco es lo que tu misericordia les da. Yo creo que te vale la prostitución de niños, te valen los genocidios en ISIS y Palestina, y durante la esclavitud te valió un carajo lo que ellos pudieron sentir. En tu nombre torturaron, con tu aparente permiso masacraron y quemaron. Pero quien nos dijo que tu debías ser "bueno", si el mundo no es así, no digo que sea "malo" pero este lugar no se parece a ninguna de esas 2 palabras.

Querida vida:
Tu nos enseñas a sobrevivir, a buscar oportunidades, a estar en movimiento, a no dejarnos aplastar, a pelear y huir cuando es necesario, nos curas de las heridas textualmente, nos equipas con todo lo que necesitamos para funcionar, pero siempre, siempre, con un error de fabrica; es parte del juego arreglártelas para vivir. Todo se soluciona de alguna forma, todo sirve para algo, todo lo que muere da vida y toda la vida muere, esto me parece más real, esto habla de la responsabilidad que cada individuo tiene para con su destino, somos parte de una cadena, pero las decisiones que tomamos día con día definen nuestro eslabón y a que cadena nos juntamos, así como nuestra influencia en los que nos rodean. Nadie puede cortar una flor, sin mover una estrella.
Somos tan pequeños entre tanta vida que nos podemos colapsar en la magnitud, pero con esto nos quedamos cortos, todo lo que sube baja y viceversa. Para formar las grandes estructuras, los grandes momentos, los grandes cambios y las cosas que nos hacen sentir pequeñitos casi insignificantes, están hechas nada más y nada menos que de individuos con pequeñas acciones, pequeñas reflexiones y pequeñas decisiones que poco a poco sin darnos cuenta, cambian el curso de nuestra historia. Y aquí es donde vemos la grandiosidad que tenemos en nuestras manos, no es necesario cambiar al mundo, ni siquiera intentarlo, nadie realmente lo puede hacer, pero si podemos cambiar individualmente nuestro rumbo y contagiar ideas, porque a pesar de no poder cambiar nada, somos nosotros los que cambiamos todo, como una gota de agua hace un agujero en una piedra. Es lo que día a día hacemos de nuestro mundo lo que impacta, y no porque crea que el mundo debe cambiar, porque este mal, sino que creo fielmente en la humanidad y en nuestra capacidad de evolucionar como especie y cambiar un poco las reglas del juego. A la vida le pusimos prótesis, le quitamos el apéndice y desafiamos a la muerte con cesáreas, lo que hace algunos siglos era incompatible con la vida y la autonomía. Le hemos dado esperanza a quien la misma vida se la quito, sin embargo, es la misma, quien nos dio la capacidad de creación y empatía para luchar por la sobrevivencia y felicidad de nuestra especie y de las especies que nos rodean, que de igual forma seguimos utilizando para alimentarnos, siendo parte de lo que somos.
Vida, Dios, sean lo que sean, o como hace algunos años les escribí a mis hijos, la matemática exacta que controla el desequilibrio. Ustedes o tu o lo que seas, nos dan las herramientas de yo estar hoy escribiendo esto, me dieron un pulgar para tomar cosas, aprendimos conceptos abstractos, inventamos idiomas, plasmamos en cortezas, las procesamos, nos organizamos en oficios y construimos casas, textiles, muebles, cuadernos, y sobre todo nos dieron una capacidad cerebral de analizar a pasado y a futuro.
Tomando en cuenta todo esto, el juego de la vida es más interesante, porque la regla más importante, es que no tenemos limites, y esto lo hemos usado para imponer, aplastar y despilfarrar. Sin embargo como un adolescente que conoce la libertad, como humanidad vamos madurando, y poco a poco entendiendo que esa misma libertad nos está cambiando el mundo donde vivimos, nuestro concepto de hogar y sociedad. Parece ser que no nos pusieron límites físicos, ni químicos, para desarrollar los medios de transporte y comunicación, pero esto solo es una probadita de lo que la especie es capaz de hacer en otras áreas por desarrollar.
Gracias vida por tu cruda forma de amar y por ayudar al que quiere vivir.


Alhelí Calderón Villarreal

*Esta carta la escribí en 2014,  después de una conversación que pocas veces se tiene*